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Imagen de la Contratación Centralizada

Así se crea

A raíz del Informe de la Comisión para la Reforma de las Administraciones Públicas (CORA) y para desarrollar la medida relativa a la centralización de contratos de servicios y suministros de una forma eficaz, se consideró imprescindible un reforzamiento de la estructura básica del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas con la creación de la Dirección General de Racionalización y Centralización de la Contratación (DGRCC).

Esta medida estaba encaminada a alcanzar los objetivos asignados por el informe CORA, la obtención de ahorros y mejoras en la contratación incrementando la transparencia, la búsqueda de la eficiencia, y la homogeneización de los niveles de calidad de los servicios y suministros que se contratan en la AGE, de tal forma que no se perciban diferencias injustificadas entre los organismos.

Debe recordarse que la central de compras estatal estaba formada hasta ese momento por una Subdirección General integrada en la Dirección General del Patrimonio del Estado.

No se atribuyeron funciones únicamente de centralización de compras sino también, como indica su propia denominación, de racionalización de la contratación, y funciones relacionadas con la gestión centralizada de créditos presupuestarios para la financiación de créditos centralizados, lo que permitía avanzar en dos líneas novedosas en la central de compras estatal, y en general en el funcionamiento de las centrales de compras, como son la tramitación de procedimientos ordinarios al margen de los tradicionales procedimientos especiales de adopción de tipo y la centralización de créditos presupuestarios que se detraerían de los participantes en los contratos para poder financiar los contratos y reflejar en un crédito presupuestario diferenciado parte de los ahorros derivados de la centralización.

La creación de esta Dirección General se llevó a cabo mediante el Real Decreto 696/2013, de 20 de septiembre, por el que se modifica el Real Decreto 256/2012, de 27 de enero, por el que se desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas.

La estructura de la que se dotó a esta Dirección General ha sido una de las características más relevantes de un proceso que surge en un contexto marcado por una política de austeridad en todos los niveles. Así, de las cinco subdirecciones generales actuales solo una de ellas supuso un incremento de estructura en el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, ya que a la vez que se creaba la Dirección General se suprimían dos subdirecciones generales de la Subsecretaría de Hacienda y Administraciones Públicas, se suprimía la Junta de Contratación del Ministerio que tenía rango de subdirección general asimilada (cuyas funciones pasaba a asumir la nueva Secretaría de la Junta de Contratación Centralizada) y se integraba en la nueva Dirección General la Subdirección General de Compras proveniente de la Dirección General de Patrimonio del Estado.

 

La Dirección General desde su creación